martes, 24 de diciembre de 2013

Sintió que su piel se estremecía una vez más. Ella sabía que lo quería. Sabía que él también lo hacía. Sin embargo, algo en su interior se encendía tras cada pequeña señal. Aquello que tornaba luminoso y, sobre todo, peligroso tenía una identidad propia. Ella lo conocía muy bien y trataba de luchar en cada minuto de su vida, a pesar de la dificultad que conllevaba. Luchaba con todas las fuerzas que su cuerpo le permitía, pero no lograba vencerlo. Su nombre era miedo y su color el rojo.

Aquella noche el miedo se había vestido imponente, tratando de intimidar a su víctima una vez más. Por su parte, la niña vestía su traje de valentía, que le permitía protegerse contra los ataques que de sobra sabía que sufriría en ese momento.

Esta vez ella estaba convencida de que vencería... Y venció. 

domingo, 15 de diciembre de 2013

Hay palabras, que si no son las exactas, son las que todo el mundo piensa que quieres oír cuando tienes un mal momento. Sin embargo, hay palabras que no todo el mundo sabe decir, y son las que sacan la mejor de tus sonrisas. Esas palabras son, precisamente, las exactas. 

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Hoy tienes una vela más que soplar en tu tarta de cumpleaños. Cada año pasa, con un nuevo cilindro de cera que arde recordándote que la juventud pasa y que el tiempo nunca vuelve atrás. Y es así como, poco a poco, tienes que darte por satisfecha con tus experiencias vividas y guardarlas en el cajón del pasado. Hoy soplas una tarta con una vela más, pero con un año menos. 

domingo, 1 de diciembre de 2013

No puedo recordar el momento en que te vi por primera vez. Contaba con tres años de edad, y para mí todo era grande, por eso no era capaz de apreciar cuánto iba a quererte de mayor. Creo que mi amor hacia ti ha ido creándose a lo largo de los años, descubriendo cada año algo nuevo por lo que quererte. Y es que nunca dejas de sorprenderme. Nunca dejas de ofrecerme una cara amable, una sonrisa, una vista más amplia de tu belleza. Algunos te odian porque dicen que eres sucia. Otros porque eres ruidosa. Pero donde ellos ven suciedad o ruido yo veo vida y sociedad. Y es por eso que te quiero más. Porque sé que esté donde esté no voy a sentir lo que siento al estar a tu lado. Porque tú me transmites paz, porque tú me transmites seguridad. Tú, y solo tú, Madrid. Te amo por todo lo que eres y por lo que me ofreces sin pedirme nada a cambio.